En apenas una década, las compañías tecnológicas han sustituidos a las petroleras y las energéticas en el ranking mundial de capitalización bursátil. Al mismo tiempo, estas compañías requieren 25 veces menos empleados que las de antaño. La sustitución de los trabajos humanos por robots ya ha comenzado, liberando a las personas de tareas rutinarias y alienantes. En consecuencia, el futuro